Errar es humano, cobrar divino

Se destapó la olla de doña de doña Romina Elizondo y adivinen qué estaba cocinando…un guisito que tiene olor feo. Para hacerla breve, la mujer trabajaba en la Cámara de Diputados, renunció en diciembre de 2015 y asumió como funcionaria del Gallo Jalile en Valle Viejo, donde empezó a cobrar un lindo sueldito.

Pero hete aquí que la doña siguió cobran al mismo tiempo el sueldo de Diputados, y calladita, calladita, la abogada se mandó los dos sueldos al mismo tiempo.

Cobró enero, cobró febrero, cobró marzo, cobró abril, cobró mayo, cobró junio, cobró julio, cobró agosto, cobró septiembre, cobró octubre, cobró noviembre, cobró diciembre… cobró todo el 2016, un año cobrando sin trabajar, porque ya cobraba al mismo tiempo como funcionaria de Valle Viejo. ¡Qué suerte!

La señora seguía yendo al cajero y era Navidad todo el año. Equipo que gana no se toca, cajero que da plata tampoco, así que para qué levantar la perdiz, y ya que estaba cobró también en 2017, y cobró enero, cobró febrero, corbó marzo, cobró abril, cobró mayo, cobró junio, cobró julio… apa, ¿cuánto llevaba ya? Hoy son cerca de 800.000 pesos, sumando lo que mandó derechito al bolsillo con los intereses de la deuda.

Ah, la típica picardía criolla. ¿Por qué la critican? ¿No festejamos todos el gol de Diego a los ingleses con la mano? Y bueno, a ella le depositaban. Qué culpa tiene, capaz que era un milagro, la divina providencia.

21 meses de buena suerte, con la inflación que hay, viene genial.

Ella dice que no tiene la culpa porque renunció. Y le responden que es abogada, que cómo no se va a dar cuenta, que no se haga la distraída.

Lo que queda claro es el desastre que es esa Legislatura, donde ni saben a quién le pagan. Ahora salió este caso, dicen que hay muchos más ¿Será?

 

El Catucho.