Un fuerte temporal dejó a San Pablo paralizada

La ciudad brasilera fue un caos después de que la tormenta más intensa en 37 años, provocara inundaciones generalizadas que cerraron las vías principales.Una persona murió ahogada.

La populosa ciudad brasileña de San Pablo está jaqueada por la peor tormenta de los últimos 37 años, que ya dejó una víctima fatal e incontables pérdidas materiales.

Durante la madrugada de este lunes llovió el 66% de lo que se espera para el mes de febrero y fueron inundadas e inutilizadas los dos vías principales de acceso a la ciudad a raíz de que transbordaron los ríos Pinheiros y Tieté, los más importantes de la mayor urbe sudamericana.

También se registraron 30 aludes en favelas y los ríos urbanos contaminados desbordaron en San Pablo y sus alrededores, donde viven 20 millones de personas.

El gobernador Joao Doria, quien se encuentra en Dubai como parte de una gira oficial, pidió a la población evitar trasladarse por la ciudad. Al menos siete municipios suspendieron sus clases.

La TV Globo informó que una persona de 33 años se ahogó por las inundaciones al desbordar un río en Sao Bernardo do Campo, Gran San Pablo.

Al menos 30 aludes se registraron en favelas y el caso más grave ocurrió en la comunidad del Sono, en el municipio de Osasco, donde una niña sobrevivió al desastre y fue rescatada por los bomberos.

San Pablo es la principal ciudad de Brasil y con su región metropolitana conforman el principal polo industrial y financiero de Sudamérica.

Vista general del tren urbano inundado tras las intensas lluvias este lunes, en San Pablo. Foto: EFE/ Sebastiao Moreira.
Vista general del tren urbano inundado tras las intensas lluvias este lunes, en San Pablo. Foto: EFE/ Sebastiao Moreira.

Los accesos desde el aeropuerto internacional de San Pablo, en Guarulhos, quedaron bloqueados por el desborde del río Tieté.

En barrios de clase media y alta edificios nuevos vieron sus cocheras subterráneas inundarse.

 

Es la peor lluvia en 37 años, y por eso hasta el entrenamiento de los clubes Corinthians y San Pablo debieron suspenderse.